Vista e iluminación: cómo afecta a nuestros ojos y consejos para una buena iluminación

Vista e iluminación: cómo afecta a nuestros ojos y consejos para una buena iluminación

En nuestro día a día, pasamos la mayoría de nuestro tiempo en espacios cerrados, ya sea en una oficina o en casa trabajando y/o estudiando.

Ante esto es importante que sepas que la salud de nuestros ojos está directamente vinculada a una buena iluminación en estos entornos. Para ayudarte, presta atención a los consejos y recomendaciones que vienen a continuación.

¿Por qué es importante tener buena iluminación en el trabajo, estudiando o en casa?

Una buena iluminación no solo es estéticamente agradable, sino que también es esencial para una visión óptima.

Trabajar o estudiar en espacios bien iluminados no solo mejora la claridad visual, sino que también previene la fatiga visual, que puede desarrollarse en entornos poco iluminados.

Por lo que elegir entornos bien iluminados para nuestras tareas diarias puede marcar una gran diferencia en la salud a largo plazo de nuestros ojos.

¿Cómo afecta la iluminación a la vista?

Aunque la luz es crucial para la visión, no todas las luces son igualmente beneficiosas. Ya sabemos que la luz del sol, que contiene rayos ultravioletas (UV), puede representar un riesgo para la salud visual.

Pero también resulta nocivo para nuestros ojos la luz azul emitida por las pantallas de dispositivos digitales, pudiendo causar fatiga visual. Los síntomas incluyen hormigueo, escozor y picor en los ojos. Así que utilizar gafas con filtro de luz azul puede ser una estrategia efectiva para reducir estos síntomas y mantener la comodidad visual.

Por otro lado, la luz, cuando no se maneja adecuadamente, puede afectar negativamente nuestros ojos. La sobreexposición a luz intensa en períodos cortos o de manera continua, así como la exposición a pantallas sin protección, destellos, movimientos bruscos en las imágenes, iluminación inadecuada en términos de potencia y enfoque, o cambios repentinos en la intensidad lumínica, pueden representar riesgos para nuestra salud ocular.

Un ejemplo común es el uso de pantallas en habitaciones con poca luz ambiental. En esta situación, nuestros ojos se ven obligados a realizar un esfuerzo adicional para enfocar.

Por otro lado, si hay demasiada luz, el ojo se esfuerza por evitar el deslumbramiento causado por los reflejos en la pantalla. Es un equilibrio delicado que se debe considerar para mantener una visión cómoda y saludable.

La fatiga ocular, causada por la falta de una buena iluminación, ¿qué síntomas presenta?

  1. Mayor sensibilidad a la luz o al viento

Los ojos se vuelven más sensibles a la luz, causando molestias incluso en condiciones de luz moderada.

  1. Sensación de vista cansada

Experimentar cansancio visual es común cuando los ojos tienen que esforzarse demasiado debido a la falta de luz.

  1. Escozor y enrojecimiento

La falta de iluminación adecuada puede llevar a irritación y enrojecimiento ocular.

  1. Sequedad y lagrimeo

La insuficiente iluminación también puede contribuir a problemas de sequedad en los ojos o, paradójicamente, a un aumento en el lagrimeo.

  1. Mareos y visión borrosa

La fatiga ocular puede causar mareos y afectar la nitidez visual.

  1. Moscas volantes y cefaleas

Problemas visuales como moscas volantes y dolores de cabeza pueden estar relacionados con la fatiga ocular.

  1. Dolor cervical

La tensión en los ojos debido a la mala iluminación puede extenderse al área del cuello, causando molestias.

Es esencial reconocer estos signos y actuar para reducir la molestia ocular. Afortunadamente, la fatiga ocular no es una condición grave y suele desaparecer con descanso visual adecuado y la implementación de medidas para reducir la incomodidad ocular.

Además de la fatiga ocular, ¿qué otros efectos, debido a una mala iluminación, pueden aparecer en nuestros ojos?

Estos son algunos de ellos:

  • Estrés visual: la iluminación inadecuada dificulta la lectura y la realización de tareas visuales, generando tensión y estrés en los ojos, lo que puede resultar en dolores de cabeza y fatiga visual.
  • Problemas de enfoque: la iluminación deficiente afecta la capacidad del ojo para enfocar con claridad, haciendo que los objetos parezcan borrosos o difusos, perjudicando la ejecución de tareas visuales como leer o trabajar en la computadora.
  • Deslumbramiento: una iluminación excesivamente brillante o mal distribuida puede causar deslumbramiento en la pantalla u objetos observados, dificultando la lectura y contribuyendo a la fatiga visual.
  • Reducción de la calidad visual: la iluminación inadecuada disminuye la calidad de la visión general, haciendo que los colores parezcan apagados y la claridad de los objetos disminuya, lo que dificulta la distinción de detalles cruciales.

Consejos para obtener una buena iluminación en el trabajo o estudiando

Te recomendamos los siguientes tips para mejorar la iluminación en nuestro entorno de trabajo o estudio:

  • Utiliza lámparas auxiliares o de escritorio con luz ajustable que complementen la iluminación general de la sala.
  • Asegúrate de que no haya sombras molestas en las áreas de trabajo o lectura.
  • Emplear pantallas antirreflejantes reduce los reflejos incómodos en pantallas y objetos.
  • Al seleccionar la iluminación para el hogar u oficina, evalúa tanto la cantidad como la calidad de la luz.
  • Ajusta la intensidad de la luz de acuerdo a las necesidades específicas, optando por una luz brillante y de calidad para tareas como leer o trabajar en el ordenador, y una luz más tenue y cálida para actividades de relajación.
  • Minimiza la exposición directa a la luz solar y controla la cantidad de luz en la habitación mediante el uso de cortinas o persianas.
  • Tómate descansos regulares para reducir la tensión ocular y ajusta el brillo y contraste de las pantallas electrónicas para prevenir la fatiga ocular.
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